EDITORIAL

¿POR QUÉ RESPALDAR LOS NUEVOS ARANCELES?

Camilo Rodriguez

Desde la Cámara Colombiana de la Confección y Afines, celebramos hoy la entrada en vigencia de los artículos 274 y 275 aprobados en el Plan Nacional de Desarrollo, que no es más que la protección de la industria y el empleo nacional.

«Con esta medida, el congreso actuó en defensa de cientos de miles de empleos que se han visto seriamente afectados por la masiva importación de prendas de vestir de países con los cuales Colombia no tiene acuerdos comerciales.»

Para ello, se aumentó el umbral, pasando de 10 dólares por kilo a 20 dólares por kilo, ya que el mercado de la importación, según cifras oficiales, estaba mostrando que gran cantidad de prendas estaban siendo declaradas por encima de los 10 dólares, afectando sin lugar a duda al mercado local y la generación de miles de empleos.

Recordemos que, desde que comenzó la globalización, uno de los sectores quizás más defendidos ha sido el de los textiles y las confecciones, en efecto, por la sensibilidad frente a la generación de puestos de trabajo, que en su mayoría es un empleo femenino:

en el caso colombiano, por ejemplo, el 74.2% del empleo del sector está representado por mujeres y víctimas del conflicto armado, por lo que, desde la CCCyA hemos decidido jugárnosla por la industria nacional y la defensa del empleo; recordemos que nuestro sector dinamiza la economía desde el agro, con el cultivo de algodón, pasando por hilanderos, tejedores, confeccionistas y la comercialización. Sin embargo, grandes marcas transnacionales han apostado por el empleo en países de Asia y África, naciones que les han ofrecido ventajas, como una mano de obra más barata, beneficios tributarios increíbles, entre muchos otros.

No obstante, en nuestro país le apostamos a tener empleos dignos, con salarios justos, horas de trabajo razonables, cumplimiento de normas ambientales, etc.; por consiguiente, le seguiremos solicitando al Gobierno Nacional que brinde las condiciones necesarias, y propicie el escenario para seguir formalizando nuestro sector y generando cientos de miles de empleos dignos.

Una de las medidas está hoy dada, y es la reforma arancelaria; con esto podremos decir que vamos en el sentido correcto. Por tanto, cientos de operarios y empresarios esperamos que la Corte Constitucional ratifique la defensa de nuestra mano de obra y de nuestra industria nacional.

Concluyo recordando que, cuando traemos esos millones de prendas importadas, no estamos importando otra cosa que minutos de mano de obra que desplazamos de nuestro país, argumento que esperamos sea tenido en cuenta por el alto tribunal.